lunes, 15 de agosto de 2011

Otra vez he vuelto

Ya hacía mucho tiempo que no escribía, estoy intentando mejorar un poco el blog asi k no me extraña que haya cambios cada dos por tres hasta que me quede contento jeje. En todo este tiempo he tenido mas momento malos que buenos, pero solo uno bueno ha podido con todo lo malo, la llegada de mi primer hijo (todavía me suene fuerte decirlo jeje) con la cual me ha vuelto la pasión por la lectura y por escribir. Será que ahora se ve la vida con otro color jeje. Saludos

Ni estabás ni estarás

Hay a veces que una simple canción te ayuda a comprender y entender como de enrevesada es la mente humana, y la forma en que realiza los actos, ojalá entendiese alguna vez en que se basan los actos para que sean tan difíciles de entender. Actúa sin pensar en las consecuencia de los actos, ni en como le beneficia o como le perjudica, tanto en lo personal o en conjunto

Dónde estabas tú cuando el dolor se pinto en ocre,
Cuando aquel profesor frustrado me llamo mediocre,
Cuando pedí prestado hasta para un café,
En noches bohemias
Y el DHC trajo brotes de esquizofrenia
Tú no estabas allí sintiendo el hambre
En mis bolsillos cada amanecer
Cerveza y cigarrillos mi único placer
Cuando vi aparecer sombras en el pasillo
Y sufrí insomnio discutiendo con mi ángel, mi demonio.
Y Donde estabas tú en aquel dilema
Si la pena se estratagema
Ante problemas en cadena
Cuando cientos de poemas calmaban la fiebre
De un chaval endeble
Dime donde estabas cuando la ansiedad me ahogaba,
Cuando cada pensamiento provocada arcadas
Y temblaba cada poro de mi piel
Sin nadie que me abrazara y me dijera
Tranquilo todo irá bien.
Tú no estuviste allí,
No viste, mi mitad triste, Ni mis despistes
No fuiste muro contra los embistes
Del desprecio del cansancio del prejuicio
Hoy tan solo me ampara mi sacrificio.
(Nach - Ni estabas ni estarás)

miércoles, 23 de marzo de 2011

Y que seré yo sin tu presencia,
sin tus labios dedicandome palabras de cariño,
sin el tacto de tu piel a mi alrededor,
sin tus besos de ensueño,
que seré yo sin tí.

Que sere yo sin ti,
si pasa el tiempo y no sabes lo que siento,
que solo tus labios me dicen lo que es un beso.
Dejame acercarme, recordar lo que es amarte,
decirte que te quiero! que solo por ti muero.

domingo, 6 de febrero de 2011

La luz de la luna


Se me escapó tu luz en la oscuridad,
encerrado entre cuatro paredes y una ventana,
veo pasar las noches y la luna no se deja mostrar.

En la mesa tan sólo un folio resquebrajado
un lápiz medio terminado apenas con punta
y las manos temblorosas.

Mi mano izquierda comienza a escribir una retahíla de pensamientos
sin orden ni concordancia,
pensamientos de tristeza y soledad
se entremezclan con las lágrimas de aquella pasión pérdida
y los días pasan en un segundo,
las caricias se van conviertiendo en humo,
los susurros al oído se alejan hasta que se silencian.

Entre palabras de pesadumbre intento describir el amor pérdido,
las letras no bastan para describir todo lo que siento,
rompo el lápiz conta la pared,
sentandóme en un rincón no dejo de mirar el folio,
mirando la ventana con lágrimas en los ojos,
pidiendo que la luna se muestre una vez más
para que ilumine mi camino para salir de este sin vivir.

lunes, 1 de febrero de 2010

Breve Historia



Sentado en un banco de un parque
estaba yo esperando a que algo pase,
la suave brisa de la tarde acaricia mi cara
y un abrir y cerrar de ojos vino tu olor hacia mi
abro los ojos y miro al horizonte.
Ese olor se hacía mas intenso
sabiendo que aun no estas a mi lado
una lágrima cae de mi cara hacia el suelo
de pensar que le quiero y no lo tengo
de pensar en el movimiento de tu rubio cabello al caminar
de saber que esta con otra persona y no le voy a ver mas
tanto tiempo pasado junto y tanto recuerdos a la luz de la luna
todo se esfuma como humo se lleva el viento
como el primer el beso en este banco del parque
y sigo esperando que ese beso se vuelva a realizar
junto a la persona de la que estoy enamorado de verdad
deseando cada mañana al levantarme
poder abrazarte y susurrarte mi amor al oido
en esta cama sin el calor de tu cuerpo
sin las caricias que me hacían quererte mas con cada roce
esperando que pronto nuestro corazones estén juntos
y cogidos de la mano
hagamos que nuestro caminar nos lleve hacia a la felicidad
y en este banco del parque levanto la vista y le veo que se acerca y con ojos llorosos me habla
yo le cojo de las manos y le sigo escuchando
me habla que me quiere y no puede dejar de pensar en mi
con voz suave y susurrando le le digo que le amo
pero mi corazón no olvida el dolor infligido
y una vez mas le pregunto por esa persona que estaba a su lado
me contesta que cada cosa que hacia me recordaba a cada instante
que esa persona no le daba el amor que necesitaba
y yo le digo que no quiero volver a pasar por un sin vivir cada día por su culpa
me mira y comienza a llorar
se ,media vuelta
y se va
y con mi corazón en un puño grito su nombre al viento
se gira y no se acerca
de un salto me levanto y corro hacia ella y la abrazo
y entre sollozo le digo que la amo
que quiero estas al resto de mi vida a su lado
pero de un empujon me aparta de su lado
me tropiezo y me caigo junto a la carretera
se acerca y me ayuda a levantarme y entre sollozo me jura que no volverá a dejarme.
y los dos cogidos de la mano seguimos nuestro camino
hacia el horizonte donde encontraremos el amor y la felicidad
yo cojeando de la caida y ella sostiniendome
los dos nos miramos y con las palabras te quiero
nos juramos por nuestro amor eterno con un beso
que recuerda el primer beso que nos dimos en el banco.

lunes, 6 de julio de 2009

016


Un niño que nace y es querido por todos, la alegría de la casa, todo es felicidad y pañales por doquier. Pasan un año y medio, el marido se cansa de la compañía del niño y apenas le hace caso, su trabajo le absorbe todo el tiempo. La mujer nota el distancimiento que va creciendo en su relación, pero calla y no dice nada. Pasa el tiempo, el marido cada vez llega a casa más allá de las 12, la comida está fría, su mujer duerme y el niño duerme, hoy no lo ha visto. Su mujer finge que duerme cuando le siente a su lado, ya apenas le abraza.

Un día el marido llega a las 5 de la mañana, oliendo a alcohol y a colonia barata. Su mujer le espera despierta preocupada y con el móvil en la mano llamando a su marido por no se lo cogía. La mujer le increpa el por qué de su tardanza, el marido la empuja y la tira al suelo. Su mujer se levanta y le grita a la cara, el marido le contesta con un puñetazo en el ojo. El niño llora, la mujer llora en un rincón de la cocina.

A la mañana siguiente, lágrimas caen en la comida, hoy no ha salido de la casa, lleva todo el día pensando si denuncia o no. Pero llega a la conclusión de que es culpa suya, que es muy pesada, además él le ha pedido perdón, que no lo volverá hacer.

Pasa un mes, el marido se va con los amigos a celebrar la victoria de su equipo. Llega totalmente borracho, su mujer yacía en la cama y la despierta, abrigándole hacer el amor, su mujer se resiste. Él la arranca la ropa y la golpea, hasta que ella desiste y solo salen lágrimas y sangre de sus labios. De fondo escucha los llantos de su hijo.

El marido yace dormido, ella se levanta como puede y va a la habitación de su hijo, lo ver dormido y las lágrimas en la almohada, toma una decisión. Coge a su hijo y le pide que por favor que no llore que vamos a ver a la abuelita. Cuando se va acercando a la puerta piensa que ojala lo hubiese denunciado la primera vez que le puso la mano encima.

Cuando está abriendo la puerta escucha a su espalda a su marido que la está llamando. Se pone nerviosa, el niño llora y cuando está cruzando la puerta. siente el fuerte agarre de su marido que le da la vuelta violentamente y le cruza la cara, el niño se le escapa de las manos y cae al suelo, y no deja de llorar, el padre le grita al niño que se calle, el niño llora más y más fuerte. El padre le da una violenta patada que hace que el niño cae escaleras abajo hasta terminar con un fuerte estrépito. La madre grita y grita y del bolso saca un hoja reluciente...

Al día siguiente.
El día estaba nublado, tristón dirían muchos. En el funeral la gente se podía contar con los dedos de la mano, solo familiares directos, ni amigos. El marido yace en el ataúd. Mientras que el hospital el niño se encuentra en estado crítico con rotura de cervicales, tal vez no vuelva a andar. Su madre yace a su lado en un sillón llorando mientras la abuela la abraza. Afuera una pareja de policías la observan.